Leo con algo de indignación el reciente post de Faverón en Puente Aéreo. Indignación quizá por su suavidad a la hora de tratar a Abelardo Sánchez León y su dureza al hablar de César Hildebrandt. O quizá porque el tema me trae reminiscencias de múltiples matices que se conjugan a la hora de hablar de la idiosincrasia peruana o del imaginario colectivo de este país.
Hildebrandt en su artículo sigue a su estilo: comienza con la retórica más anti-chilena posible (al gusto popular de estas tierras) y sigue con su diatriba contra los peruanos que le "molestan". Balo también se lanza con odio futibundo contra aquél peruano que le fastidió su almuerzo de Todos los Santos y del que se tuvo que defender ¡¡silla en mano!!
Para mí, fuera de diferencias de matíz, representan el mismo síntoma de que adolece la idiosincrasia peruana: el desprecio, el racismo, el odio visceral, en suma, la discriminación.
A diferencia de Faverón, yo sí creo que se cierne sobre los dos un halo de racismo. En el caso de Balo, de medias tintas, de palabras dichas con la boca pequeña porque no son "políticamente correctas". En el caso de Cesar Hildebrandt, su estilo mordaz, engolado, directo e hiriente de siempre, sin nada que esconder. Pero los dos revelan un mismo fenómeno, más bien una misma actitud ante el "desborde popular": la del pituco que ve al populacho ocupar los lugares que no debería.
Me gusta mucho utilizar una frase de Susana Aldana que aparece publicada en Frasespucp: "Mientras en Cuba las personas no querían desligarse de sus casas en el centro histórico, en el Perú, las personas huían de ellas para librarse de la chusma... Sin embargo la chusma las iba siguiendo... Es cierto, es así, la chusma siempre los va a seguir"
Es la actitud de los dueños de una casa pituquísima en pituquísimo barrio limeño que cambian el agua de la piscina cuando regresan de sus vacaciones "porque la sirvienta se ha bañado y dios sabe lo que habrá hecho en la piscina", o de los asiduos a Asia -me refiero al balneario pituquísimo, claro está-, donde las muchachas y hombres dedicados al servicio no pueden bajar a la playa antes de las 6 de la tarde y de ninguna manera pueden ir vestidos si no es con un traje de "mucama francesa" (o similares) que les identifique.
¿Es racismo o clasismo? Yo diría que las dos cosas. En una sociedad en la que el dinero "blanquea" más rápido que los doctores a Michael Jackson, el poder establece redes y deslinda lugares de ocupación ("cada uno en su sitio"), el pobre generalmente es indio o cholo. El que ya no es pobre, ya no es cholo. Y si es rico pero sus actitudes son consideradas prepotentes y achoradas, entonces es "nuevo rico". ¡Seguro que se apellida Quispe! Es el deslinde con lo que no queremos ser, con lo "otro". La prepotencia y las malas maneras no son nuestras, son siempre del otro, del que debe ser segregado (es la frase dura y despreciativa de Balo al final del artículo: los técnicos peruanos -los buenos y deseables- serán llamados al extranjero "Y a nosotros nos dejarán la chauchilla").
Es la recuperación de la imagen de inicios del siglo XIX (este cambio de siglo repite imágenes del anterior): cómo "blanquear" a los indios para que la nación prospere, si se deja que los indios o cholos sigan siendo eso el Perú seguirá yéndose al tacho.
Balo comienza su artículo con una anécdota personal. Utiliza su caso personal para caracterizar a toda la sociedad peruana. Yo también puedo usar esa receta (por lo pronto bastante criticable). Tengo una anécdota que ejemplifica el caso contrario, el del rico achorado. Ocurrió recién cuando llegué a este país, a los seis meses de recién llegada. Creo que eso la hace más atractiva porque me reveló mucho de las clases y las actitudes, en contraste con otras realidades que yo había conocido antes. Por eso disfruto mucho contándola. Es la que sigue:
Estabamos casi recién llegados a Sicuani. El paso rápido de Madrid a Lima y de Lima a Sicuani convirtió mi mudanza en todo un mundo de cosas nuevas. R. y yo fuimos a comer a un restaurante, uno de los mejores restaurantes cerca de Plaza de Armas. En el restaurante escogimos una mesa en el comedor interior, cercana a la cocina. Durante el almuerzo había una pareja de perros paseandose a sus anchas por el restaurante, acercándose a nuestra mesa para pedir comida, incluso a veces llegando casi dentro de la cocina. Preguntamos al camarero, quien llamó al administrador. Se nos acercó diligente y le dijimos que los perros no podían estar en el restaurante en semejante actitud. El administrador, excusándose, nos dio la razón y fue a hablar con el propietario. Sentado en una mesa cerca de la entrada, acompañado de varias personas, se encontraba el propietario. Y el administrador recibió de él la misma atención que del filete que estaba comiendo. El administrador fue el encargado de sacar a los perros del restaurante. Después, cabeza gacha, se acercó a nuestra mesa y a modo de excusa nos dijo, a media voz, como en confidencia: "es el jefe de policía". En este caso, la actitud achorada y prepotente es de misti. Ya sé, me dirán, es serrano, pues.
Ahí está el asunto: el que no es limeñísimo, vive en barrio pituco y lleva apellido español -europeo-, no es, o es despreciable.
viernes, 9 de noviembre de 2007
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2 comentarios:
YO hay veces que no quiero opinar porque me parece que voy a sonar arrogate. Ya se piensa todo latinoamerica que todos los argentinos somos como los porteÑos, soberbios y arrogantes... no quiere echar leña al fuego.
Pero, sabias que no me iba a quedar callada...ja! Lo que describis me pinta una imagen mas cercana a siglo 19 (de lo ue yo conozco en arg) que de ahora. Sera porque en ARG hay menos indios (porque la "limpieza" fue eficiente),o seran distintos los target? porque seguro que hay necedad, racismo...etc. Es mas,creo que -lamentablemente- estan dirigidas al resto de los latinos que han recalado en ARG...
De todas maneras, si existe esa cosa que se palpa... si sos "clarito" de piel y tenes apellido europeo, pareciera que saliste de la largada con ventaja. POr supuesto es absolutamente incorrectisimo decirlo en voz alta...
No se, me siento inadecuada para hablar o comparar, porque me parece que yo naci rodeada de un cacho de argentina bastante liberal y moderno y estas cosas no las vivi. O sera que yo estaba sntada del lado del que tenia tanta ventaja, que no escuchaba... que se yo.
Pero esa cosa por ahi de todos los paises latinos, de desdeñar, reprochar... menospreciar, para mi, tiene raices en siglos -los pocos- de historia moderna...es asi como los "Padres de las Patrias" descolonizadas no los vendieron. Y es estigma sigue.
Por otro lado, hay acitudes que rozan lo retrogrado, no? como eso de la playa que describis... pero me sono, de una manera, muy parecido a lo que unas amigas venezolanas y ecuatorianas me comentaban un dia sobre como esta tan permitido,aceptado (aunque de ello no se hable) el hecho de que los hombres tengan amantes, les banquen casa e hijos "naturales" y no usen forro porque molesta. Ellas todas de acuerdo(como mal que no se puede cambiar) y sorprendidas con mi reaccion porque eso en mis pagos no es aceptado. Es visto como un atropello y se te arma un quilombo si me llego a enterar que dejaste a otra embarazada, la mantenes... tenes amante! Una patada en el culo! Pero es una actitud muy siglo 18-19 aceptarlo como si nada (para mi)...me sale la palabra atrasada... aunque suene fea.
Diras que tiene todo que ver con todo... son pequeñas actitudes diarias, clasistas, machistas... y todas suman a la ignorancia.
(el odio a Chile, es mas bien generalizado por el cono sur. NO que este yo de acuerdo, pero digo, no son los peruanos nomas...por mas que ellos tengan otro hueso que roer con los chilenos).
En algunas cosas este país parece mucho del siglo XIX o principios del XX y no principios del XXI. Así es, pues!!! (frase muy peruana que siempre usan con resignación para enfatizar que las cosas que hay no van a cambiar). Definitivamente aquí no sé si hay más "indios". Hay más mezcla racial con raíces históricas en la colonia (mestizos, indios, zambos, negros) o en el siglo XIX (chinos y japoneses). Además de la inmigración... pero eso es otro cantar. A los inmigrantes hay una gran mayoría de población que no los tratan mal. Generalmente el "extranjero" es visto como turista con plata que nos va a hacer rico -en ocasiones también al que estafar vendiendo caro porque "tiene plata"-... o como el "partidazo" con el que casarse para que te lleve a las europas o los estates. Excepción de los chilenos y los españoles... que por la historia no son taaaan bien tratados.
Al que se trata mal es al peruano. Pero, como decía el artículo, al peruano pobre y de rasgos indígenas, por el estrato social al que pertenece y porque lleva toda esa carga peyorativa que se arrastra del pasado. En eso, como bien dices, toda América Latina sufre del mismo mal: el de la discriminación... Me contaban (hace ya bastante tiempo) que en Centroamérica alguien decía de su bebe "nació con el pelo bonito" porque era liso y no rizado como el afro.
Definitivamente hay cosas ya retrógradas en este país que vienen marcadas en gran parte por el concepto de "clase". No te puedo comparar tanto con Arg. porque no sé tanto, estuve poco tiempo y mis tías principalmente viven en Nuñez o Palermo y mis otros tíos viven a dos puertas de La Biela (imagínate!)... es como vivir donde está la "ventaja".
En realidad no es que esté permitido lo de tener amantes. Aquí también es corriente, no aceptado, pero habitual. Se está tratando de hacer campaña fuerte para que los padres reconozcan a sus hijos, pasen pensión alimentaria, etc. No sólo los casados. Es también plato corriente entre solteros, mucho más en la sierra: la mujer en la casa, ve que el hombre viene, la embaraza, se larga, vuelve a los dos años, la chica vuelve a prenderse de él y el hij*#$% vuelve a embarazarla y se vuelve a largar.
En ese caso, el machismo también está muy extendido entre las mujeres. Y es algo también muy enraizado y difícil de cambiar. No sé si es ignorancia o una idiosincrasia anclada aún en el pasado. También muy influída por la religión, que hace que nenas de 14 o 15 años tengan (o-bli-ga-to-ria-men-te) que tener sus bebes (aunque corran riesgo de morir en el parto) porque abortar es en contra de la religión. Y en ese punto, nos podríamos ir muy lejos del tema, porque también hay cada cosa!!!!
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